CONFESSIONS OF A SHY GIRL


"Cuando te miro, tengo la sensación de que te estás convirtiendo en el eterno tema de mis cuadros. 
El encuentro entre dos mundos. La doble exposición". - Milan Kundera

Hace unos días que este tema circulaba en mi cabeza, no sé si el efecto que tiene las tardes de invierno junto a una taza de café hace que mi alma tenga un poco más de fragilidad y se encuentre latente en este caparazón que llamamos cuerpo ficticio. Quería encontrar la mejor manera de expresarme, las palabras adecuadas para reflejar entre renglones lo que el espejismo de mi mente provocaba. Por alguna extraña razón, en medio de la combinación de el olor a lluvia y los libros viejos, sentí la necesidad de venir a compartir una parte muy importante de mi persona...queridos lectores, soy una persona tímidamente extrovertida.

¿Tímidamente extrovertida? ¿Eres bipolar? A veces, cuando trato de expresar lo que significa eso las personas no me entienden, dicen por ahí que es imposible ser tímida y abierta por completo pero no es así. Soy un claro ejemplo de lo que es ser un libro con invitación a la lectura para muchos y un baúl de secretos en un rincón del sótano para otros cuantos. Los dos polos de mi personalidad, la timidez y la extroversión que se convierten en un mero eufemismo cuando están en contacto una con la otra. Es tan sencillo y al mismo tiempo tan complicado darles a entender a las personas que para muchas cosas puedo comerme el mundo y desbordar infinidades de emociones mientras que para otras cosas; la incomodidad y la falta seguridad me deja al filo de dar el primer paso. La indecisión es nuestro talón de Aquiles. Vamos por nuestra vida con dos caminos. El de dejar mostrar nuestra alma por lo que es y lo que no o el de dejarnos llevar por lo que dicta nuestro cuerpo ficticio bajo los estándares de la sociedad. Es por eso, que en determinada coyuntura nuestro cuerpo no soporta la rivalidad entre acción versus pensamiento. Es cansado. 

Dentro mi ser puedes encontrar una persona que le encanta parlotear, sentarse frente a su ordenador y vaciar todo el cúmulo de ideas y verbos conjugados. Porque mi alma sabe que en el fondo tengo algo que decir, tengo una voz propia y un estilo de ver la vida. No es de asombrase que haya descubierto mi pasión entre los versos de Cortázar. Tan elocuentes, tan perfectos tan similares a lo que callan mis cuatro paredes. Encuentro fascinación por imaginar y formular escenario en mi cabeza que son un tanto fatalista y otros pedazos de escombros con los que la persona extrovertida que habita en mi interior intenta sobornarme.  

Las emociones son un tanto volátiles, dentro de mi ser puedo comenzar a sembrar valor y las agallas necesarias para responder un comentario hostil pero en el instante que mi boca comienza a pronunciar una defensa, una suma de lágrimas ya se encuentran en listadas dándome una total desventaja en el desacuerdo. Rechazo el enfrentamiento pero me veo en la necesidad de exponer mi opinión, la persona tímida y extrovertida se encuentran nuevamente en discordia. El sentimentalismo se encuentra implícito. 

Ser timidamente extrovertida me ha puesto de cabeza. Por una extraña razón, puedo desenvolverme sin problema como líder y dar discursos frente a varios alumnos pero cuando hablamos de "socialmente"...soy la tímida del grupo. Es por eso, que cuando a mis seres más cercanos les platico sobre mis logros les cuesta trabajo imaginarme de esa manera "Siendo la leona de la manada". Si de por sí el que yo tenga un "espacio" en donde escriba mis sueños y les hable de mi vida les parece de lo más extraño porque lo que menos me gusta es ser el centro de atención, tener que hablar de mi frente a personas desconocidas o, eso es lo que digo. 

Sentir la obligación de serle fiel a mis principios, a mis deseos y metas mientras que el desasosiego me invade al instante que siento que te he defraudado a ti y a otros cuantos por dejar fluir mis acciones por dejar en libertad mis pensamientos. No lo sé, ser tímidamente extrovertida es una combinación de querer ser y no dejarte ser con tal de armar el rompecabezas en un modo obsesivo y perfecto. 

Me han intentado catalogarme como introvertida o extrovertida pero no puedo encajar en ninguna de las dos. Soy ambas. El deseo de dejar mi esencia al descubierto, la imposibilidad y aberración de que conozcan quien soy. Todo es un revoltijo. Una bomba con cuenta regresiva en estado de solitud. 

Con amor y para siempre...
Bibiana