LEJOS DE CASA



Desde que me vine por un tiempo a Los Ángeles hay cosas en mi vida que han cambiado mucho y aunque las considere insignificantes en su momento han forjado enormemente a quien se encuentra escribiendo en este momento. Comienzo a pensar que he encontrado a mi doppelganger. Hoy les quiero compartir un poco de las cosas que he aprendido a lo largo de este viaje.

1. No hay nada como la comida casera
Mis primeros días en la ciudad se basaron en ir de lugar en lugar para buscar "esos sitios" en donde me gustaría pasar la tarde y comer algo rico. Si me preguntan, ya puedo contestar cuál es mi café o restaurante de sushi favorito pero honestamente no puedo vivir de ellos 24/7. Con el transcurso de los días, mis comidas se fueron pareciendo más a las de mi madre e incluso les añadía algo nuevo a su receta y se lo compartía por mensaje. No hay día en que no le escriba para preguntarle qué hará de comer hoy. 
2. Tu ciudad cambia, la ves con otros ojos
Aunque te vayas por unos meses hay lugares en tu ciudad que comienzas a extrañar y a pesar de que en su momento deseabas conocer otros horizontes te das cuenta que quien eres, la base y centro, nació gracias a ella. A lo que movió a tu ser a buscar lejos de casa. Nos encontramos maravillados en cuanto volvemos a estar en contacto con nuestras raíces, con su personalidad tan cambiante y volátil. 
3. El equipaje, pedazos de nuestra vida
Cuando recién me instalé mi habitación me parecía completamente vacía y cuando me pongo a pensar en todo lo que tengo en mi cuarto allá en Tijuana me doy cuenta que yo soy una persona que atesora sus recuerdos y pedacitos de vida. Mis fotografías, revistas, libros y cualquier otra carta de amor que se esconde por ahí. Aquí he aprendido a viajar ligero, a atesorar lo que tengo y conservarlo para llevarlo a casa cuando sea tiempo. No se puede extrañar todos los días, se debe dejar ir para poder recibir con brazos abiertos lo que está por venir. 
4. Se puede estar solo pero bien acompañado
Tengo la fortuna de que Mister A se encuentra a mi lado pero hay ocasiones en las que desearía ver a mis sobrinos o tirarme en el sofá y escuchar a mi madre hablar y hablar por teléfono por horas. Las calles se me hacen hipnotizantes porque no estaba acostumbrada a recorrerlas por mi cuenta. Las risas compartidas, los abrazos espontáneos y el olor a café me llenan de felicidad. Aunque no soy quien los recibe me traen recuerdos de casa. 
5. Te pierdes, te encuentras y te vuelves a perder
Amo esta ciudad, su arquitectura, su estilo de vida y la forma en la que me veo rodeada de arte pero lo que más enriquece mi experiencia es el poder presenciar los cambios en mi persona en una ciudad tan distinta a la mía. En ocasiones, me encuentro desesperada porque veo que mi pensamiento está cambiando y aunque sé que es un resultado de lo que estoy viviendo siento que me estoy alejando de lo que quiero o lo que pensaba que quería cuando es todo lo contrario. Cada vez me doy cuenta de quien soy en realidad. 
¿Has estado lejos de casa?
¿Qué te ha marcado más?

Con amor y para siempre
Bibiana

3 comentarios:

  1. Hola! que entrada mas dulce, espero logres volver a casa pronto para que puedas ver a tu madre :)
    y espero tambien que este viaje sea muy enriquecedor y valga la pena y enriquezca tu vida <3
    me ha gustado mucho esta entrada, muy buen post amiga!
    Espero puedas pasarte por mi blog!
    saludos <3

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  2. Dejar tu hogar y comenzar una vida adulta, responsable y llena de aventuras es parte de nuestro crecimiento interno y por dios como se extraña la comida de mami!!
    Yo ya quiero llegar para comer cositas ricas hechas por ella jajaja aunque no cocino mal, no es lo mismo, nunca sera lo mismo :D

    Lo que mas me gusta de haber dejado mi mundo en Chile es que he logrado cosas que en mi pais no habira logrado, y eso me hace sentir demasiado orgullosa de mi.

    Te deseo lo mejor en tu nueva cuidad! exito y esta bien estar homesick pero por temporada ;)

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  3. Bibi, me encanta este post, es súper dulce y amargo a la vez, como una dosis perfecta de nostalgia que me describe totalmente en este momento.

    Ya había tenido la oportunidad de experimentar este sentimiento cuando me mudé a DF, y creo que es un sentimiento que se intensifica aún más si te mueves a una ciudad grande. Yo en estos momentos daría lo que fuera por comerme unas enchiladas de mi abuelita por ejemplo!

    Te mando un abrazo, y sigue poniendo empeño en lo que te gusta aunque estés lejos de casa, a veces para ganar algo que nunca hemos tenido debemos sacrificar algunas cosillas, pero siempre hay una recompensa segura :D

    Pablo
    www.fungiexpress.com

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